¿Sabías que la glosofobia (el miedo a hablar en público) es de las fobias más comunes? Estudios muestran que el 74 % de estadounidenses la sufren.

Pero la realidad es que hablar en público no tendría que dar miedo. Evita unos cuantos errores al hablar en público y tu próxima presentación debería ir sobre ruedas. Sigue leyendo para descubrir 10 cosas que NO deberías hacer al hablar en público.

Errores a evitar al hablar en público

¿Preparado para ser un mejor orador? ¡Estamos seguros de que sí! Por suerte, de eso trata este artículo. Esfuérzate para evitar estos 10 errores comunes al hablar en público y tus presentaciones de trabajo, conferencias del sector, etc., mejorarán seguro.

1. No prepararse

No prepararse es uno de los errores más comunes de los oradores. Por suerte, también es el que más fácil solución tiene. Todo lo que tienes que hacer es dedicar un tiempo antes de tu presentación o discurso para asegurarte de que tienes todo bien atado.

Te damos unos consejos:

  • Ten en mente a tu público. Es muy complicado (casi imposible) crear una presentación efectiva si no sabes a quién se la estás dando. Piensa en tu público y adapta tu mensaje a ellos y a sus necesidades concretas.

  • Organiza tu presentación. A continuación, asegúrate de que tu presentación tiene una estructura lógica y atractiva para que tu público pueda seguirla fácilmente. Hay que evitar a toda costa que tu público piense: «¿Y es punto? ¿De dónde se lo ha sacado?».

  • Practica, practica y vuelve a practicar. Finalmente, practica tu presentación varias veces antes de darla. Si puedes, prueba a grabarte para verte con los ojos del público. Una vez que te conozcas la presentación como la palma de tu mano, serás capaz de darla de forma mucho más convincente.

La improvisación NO es un enfoque profesional a la hora de hablar en público. Hazte (y a tu público) un favor y prepárate siempre bien tus presentaciones.

2. Usar muletillas

Las muletillas son las archienemigas de cualquier orador. Ya sabes a lo que nos referimos: a los «eh» y «em» que se cuelan en los discursos de los oradores más inexpertos. Estas y otras muletillas solo ayudarán a que des una imagen de poca preparación y poca profesionalidad durante la presentación. También reducirán la confianza de tu público en la información que des.

¡Pero no te preocupes! El mejor remedio es asegurarse de que te has preparado antes de hablar. Si practicas tu discurso, podrás pronunciarlo con mayor fluidez.

Recuerda que no pasa nada por decir un «em» suelto de vez en cuando, de hecho, puede incluso ayudar a que tu presentación suene más natural y, por lo tanto, más convincente. Sencillamente no permitas que invadan tu discurso. Ahí es cuando se vuelven un problema.

3. Hablar demasiado rápido

Como hemos mencionado antes, a muchos nos cuesta hablar en público, o sea que nos ponemos bastante nerviosos cuando tenemos que dar una presentación en frente de un público. Esto nos lleva a otro error bastante común: hablar demasiado rápido.

Si das tu próximo discurso con el turbo puesto, vas a confundir a tu público, y es bien sabido que un público confundido desconecta totalmente. Es algo que hay que evitar a toda costa.

Una forma de evitar acelerarte es practicar tu presentación a la velocidad adecuada. (Qué curioso que siempre volvamos al tema de la preparación, ¿no?) Luego, respira hondo durante el discurso para calmarte y mantener tus nervios a raya.

Otro consejo es hacer una pausa después de decir algo importante o al pasar de un tema a otro. Esto le dará a tu público tiempo para asimilar lo que acabas de compartir.

4. Hablar demasiado bajo

Hablar demasiado rápido es un error que hay que evitar; pero hablar bajo tampoco ayuda. Especialmente cuando no tienes acceso a un micrófono.

Tu público no va a ser capaz de empaparse de todo el conocimiento que compartas con ello si no oyen lo que estás diciendo. Así que asegúrate de hablar alto, tener una buena dicción y evita balbucear. Esto garantizará que tu mensaje se entienda y te dará un aspecto de seguridad sobre el escenario.

Igualmente, desaconsejamos hablar con un tono de voz monótono. ¿Por qué? Pues porque es aburrido y tendrá un efecto soporífero en tu público. Que no te asuste añadir inflexiones, enfatizar palabras importantes, etc. Esto te ayudará a llegar mejor a tus asistentes.

La mejor forma de evitar la monotonía es subir el nivel de energía. De esto hablaremos más adelante en este artículo, o sea que sigue leyendo.

5. Olvidarse de hacer contacto visual

Si hablar en público te pone nervioso, hacer contacto visual con tu público durante la presentación probablemente te dé escalofríos.

Pero el contacto visual es esencial para dar una presentación efectiva. Por eso, no hacerlo es uno de los mayores errores que puedes cometer al hablar en público. Si no te paras a mirar a tu público a los ojos, darás una imagen poco sincera, distante y arrogante.

Así que haz de tripas corazón y dale a tu público el contacto visual que tanto se merece. Al hablar, céntrate en un asistente durante unos tres/cinco segundos y pasa a mirar a la siguiente persona durante el mismo tiempo. Esta estrategia te ayudará a mantener atenta a toda la sala.

6. Realizar tics molestos

Cuando hablas con tu público, la idea es que se centren en la información que están presentando, ¿verdad? De eso se trata tu presentación. Por desgracia, muchos oradores distraen a su público con molestos tics como:

  • apretar o mover las manos;
  • moverse de un lado para otro;
  • agarrarse al atril;
  • colocarse el pelo o la ropa, o
  • tocarse la cara.

Si haces cualquiera de estas cosas arriba de un escenario, tu público va a tener dificultades para concentrarse y tu presentación va a ser mucho menos efectiva de lo que debería.

Para saber si estás realizando alguno de estos tics, grábate hablando y luego analiza la grabación. Reconoce tus errores y hazte una nota mental para corregirlos. Cuanto más lo hagas, menos propenso serás a estos molestos tics.

7. Tener baja energía

Antes hemos mencionado que aumentar tu energía podría beneficiar tu presentación. De hecho, tener baja energía es un error bastante común que deberías tratar de evitar al hablar en público.

Nuestro consejo no es que te tomes cinco tazas de café antes de salir al escenario, no. Tampoco se trata de estar excesivamente activo. Hay que buscar tener energía para llegar a tu público. Piensa lo siguiente: ¿por qué a alguien le iba a interesar escucharte hablar de algo por lo que ni siquiera tú muestras interés?

Para mejorar tus niveles de energía, recuerda hablar con pasión, disfruta el momento, sonríe y expresa otras emociones con la cara, y muévete por el escenario de forma natural.

8. Usar soportes visuales de forma errónea

Los mejores oradores usan soportes visuales como vídeos, gráficos e imágenes para darle vida a sus presentaciones y llegar a su público. Tú deberías hacer lo mismo. Para usar soportes visuales correctamente durante tu próximo discurso, recuerda lo siguiente:

  • No incluyas demasiado texto. Las diapositivas sobrecargadas con texto requieren que el público lea y esto les distrae de lo que está saliendo de tu boca.

  • No escatimes en el diseño. Unas diapositivas con un mal diseño también pueden ser una distracción. Asegúrate de que tus soportes visuales parezcan profesionales y proyecten una imagen positiva.

  • No lo apuestes todo a los elementos visuales. ¿Y si falla la tecnología? Si no eres capaz de dar una buena presentación sin usar diapositivas, repasa tu discurso.

Los soportes visuales pueden hacer que un discurso sea espectacular y cale hondo, pero para eso, tienes que usarlos correctamente. Sigue los consejos anteriores y seguro que lo consigues.

9. Compartir demasiada información.

Tal vez te seduzca la idea de compartir demasiada información durante tu presentación. Esto se conoce como «volcado de datos» y es un error muy común al hablar en público.

Te entendemos. Sientes que tu credibilidad está en juego cada vez que das un discurso, así que intentas incluir una gran cantidad de información durante la presentación, para asegurarte de que tu público sabe que entiendes de lo que hablas y que te mereces su atención.

Esto es un error y lo único que conseguirás es agobiar al público. En lugar de eso, piensa en las cosas que necesitas que sepan y centra tu discurso únicamente en esos aspectos. El resto apárcalo.

10. No ceñirse al tiempo

El último error al hablar en público es no ceñirse al tiempo. Si tu jefe te ha dado 15 minutos para presentar tu nueva idea, asegúrate de que respeta esos 15 minutos. Si en una conferencia del sector te piden que des una presentación de 45 minutos, asegúrate de no pasarte del tiempo.

No ceñirse al tiempo no es solamente de mala educación, sino que también es una mala idea. Cuanto más larga sea tu presentación, más difícil será mantener a tu público atento, especialmente si piensan que van a estar en una charla de 30 minutos y acaban recibiendo una clase magistral de dos horas.

Ten en cuenta el tiempo con el que cuentas y adapta tu contenido. La forma más fácil de hacerlo es cronometrarte mientras estés practicando tu presentación. Si en todos los casos te pasas, quita contenido.

Sé mejor orador

El primer paso para convertirse en un mejor orador es ser consciente de los fallos para poder mejorarlos.

Te animamos a que vuelvas sobre esta publicación y te autoevalúes. ¿Qué puedes mejorar al hablar en público? Una vez que hayas identificado tus fallos, trabaja para mejorarlos cada vez que des una presentación o discurso.

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Autor Jacob Thomas

Content writer @ ClickMeeting

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